Fuente: Polo Democrático Alternativo
Martes 29 de enero de 2008
Ante la noticia inexacta aparecida en la edición de El Tiempo del día de hoy 29 de febrero titulada "El Polo decidió marchar" deseamos hacer la siguiente aclaración:
El POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO acordó por unanimidad convocar a una concentración para el día 4 de febrero en la Plaza de Bolívar a las 11 A.M., bajo las siguientes consignas: POR EL ACUERDO HUMANITARIO: NO A LA GUERRA, NO AL SECUESTRO. En dicha concentración participarán la CUT, la CGT, FECODE, otras organizaciones sindicales y sociales, el Alcalde Mayor de Bogotá Samuel Moreno Rojas y familiares de las víctimas.
Esta protesta se diferencia sustancialmente de la marcha convocada por Facebook, a la cual se han sumado, entre otros, los líderes del paramilitarismo y que ha sido absorbida publicitaria y políticamente por el gobierno de Álvaro Uribe Vélez cuyos postulados guerreristas no compartimos, por estar convencidos de que incitar al odio y azuzar la guerra, lejos de contribuir a la liberación de los secuestrados, les prolonga el cautiverio.
Carlos Gaviria Díaz
Presidente
Daniel García-Peña Jaramillo
Secretario General
POLO DEMOCRATICO ALTERNATIVO
miércoles, 30 de enero de 2008
sábado, 26 de enero de 2008
Coronel colombiano que huyó a Venezuela con secretos militares está en circular roja de Interpol
Fuente: revista Cambio
EL TENIENTE CORONEL Carlos Alberto García Sierra, ex director de la Escuela de Comunicaciones del Ejército, es el único oficial de las Fuerzas Militares colombianas buscado en el mundo entero por la Policía Internacional, Interpol, mediante circular roja, reservada a delincuentes de alta peligrosidad. Desde 2004, a raíz de la pérdida de millonarios recursos reservados para la capacitación de operadores de sistemas y comunicaciones mediante un convenio con el Sena, García tiene orden de captura por los delitos de peculado, uso de documentos falsos y celebración ilegal de contratos.
Sin embargo, su caso está lejos de ser un asunto judicial de rutina y el rótulo de "Secreto" que durante los últimos cuatro años marcó su expediente, se rompió a raíz de la creciente tensión con el Gobierno venezolano. Según servicios de inteligencia, el oficial desapareció llevándose consigo documentos e información clave para la seguridad del Estado y las autoridades tienen información creíble según la cual García no sólo logró protección en Venezuela, sino que ahora trabaja como una especie de asesor de la Fuerza Armada de ese país por decisión del Gobierno de Hugo Chávez.
La información está respaldada por el testimonio de la abogada Martha Adriana Chacón, novia de un hermano del militar, quien declaró ante el juzgado 31 de Instrucción Penal Militar, que García cruzó la frontera en marzo de 2004 con su ayuda y el apoyo de dirigentes colombianos de oposición que lo pusieron en contacto con los servicios de inteligencia de Venezuela. "Forzada por circunstancias personales, yo misma ayudé a sacarlo y después de que guiada por mi conciencia denuncié lo que había ocurrido, tuve que esconderme en un sector deprimido de Pereira, porque sabía que me iban a matar", declaró la abogada ante la justicia castrense.
CAMBIO conoció además el testimonio de Lida Alexandra Quintero Cuevas, una joven ingeniera de sistemas que trabajaba para la Central de Inteligencia Técnica que dirigía el coronel García antes de asumir su cargo en la Escuela de Comunicaciones. Según Quintero, el oficial recabó sistemáticamente información clasificada y poco antes de su traslado le ordenó copiar las carpetas de los computadores y luego borrar las.
Una auditoría técnica hecha por orden judicial, sirvió para determinar que entre la información que García robó y llevó a Venezuela, están las fotografías y los archivos de voz digitalizados de los principales jefes de las Farc y el Eln, la ubicación de las unidades tácticas y operativas del Ejército colombiano y los planos de las instalaciones de la Central de Inteligencia Técnica del Ejército.
Más inquietante aún resultó la verificación que García también copió el sistema de inteligencia de alta movilidad e información relacionada con las operaciones de dos aviones plataforma que dependen de esa central, lo mismo que una copia completa del sistema completo de radiovolumetría, un complejo de 12 estaciones fijas usadas para la captación de emisiones radiales en Arauca, Guajira, Cauca, Córdoba, Santander, Tolima, Cundinamarca, Vichada y Guaviare. Para completar, el oficial tiene en su poder documentos sobre el funcionamiento de equipos tácticos de inteligencia, protocolos de claves de comunicación de equipos de seguridad de voz, coordenadas de las instalaciones fijas de comunicaciones, ubicación de repetidoras y localización de puestos de comunicaciones, como también mapas detallados de la red integrada y de microondas de las Fuerzas Militares. "Conocer los protocolos de comunicaciones permite oír libremente cualquiera de las conversaciones militares -le dijo a CAMBIO un experto-. Venezuela usa los mismo equipos y en consecuencia sus redes son compatibles con las nuestras".
Oficiales que conocieron bien a García, incluidos algunos compañeros de curso, le contaron a CAMBIO que en los últimos meses en la Central, García no pudo ocultar el resentimiento por los pobres resultados de las denuncias que había hecho en 2003 sobre posible corrupción en contratos por cerca de 15 millones de dólares para la compra de equipos de comunicaciones militares. Según esas fuentes, García asesoró al senador Gustavo Petro para un debate en el Congreso.
Entre las pruebas que el oficial le entregó a Petro figura una conversación en la que una persona le ofrece 700 millones de pesos al coronel Hugo Alberto Chacón Donoso -antecesor de García en la dirección de la Escuela de Comunicaciones del Ejército- a cambio de la adjudicación de un contrato. Pocos días después del debate, el coronel Chacón Donoso y otro coronel identificado como Álvaro Viveros Castellanos, implicado en las mismas denuncias, pidieron la baja del servicio activo pero aseguraron que la petición no tenía que ver con las denuncias.
En 2004, cuando la Justicia penal empezó a investigar a García en relación con el manejo de los recursos para la ejecución del convenio con el Sena, el oficial les aseguró a superiores y subalternos que el proceso en su contra era una revancha por sus denuncias. "El alto mando decidió castigar mi lealtad y quemarme como a un fusible", aseguró entonces.
Cuando su captura era inminente, el oficial huyó y optó por buscar refugio en Venezuela. De ahí la especial connotación que tiene el caso para la seguridad del Estado.
HABLA PETRO
Interrogado por CAMBIO sobre el caso del coronel Carlos Alberto García -prófugo de la Justicia- sobre quien pesan denuncias por robo de información clave para la seguridad nacional, el senador del Polo Democrático, Gustavo Pedro, respondió:
- "El coronel García es un hombre honesto que cometió el error de apoyarse en la oposición para denunciar corrupción en un contrato para la compra de equipos de comunicaciones para las Fuerzas Militares".
- "La investigación que le abrieron en ese momento y la orden de captura que hay en su contra son consecuencia de una venganza contra el oficial".
- "No creo que haya robado información de seguridad nacional y si así fuera los que se enteraron y no lo denunciaron en su momento son cómplices o encubridores".
- "No es cierto lo que asegura la abogada Martha Adriana Chacón: García ni me dijo que pensaba irse para Venezuela, ni me pidió ayuda para hacerlo"
EL TENIENTE CORONEL Carlos Alberto García Sierra, ex director de la Escuela de Comunicaciones del Ejército, es el único oficial de las Fuerzas Militares colombianas buscado en el mundo entero por la Policía Internacional, Interpol, mediante circular roja, reservada a delincuentes de alta peligrosidad. Desde 2004, a raíz de la pérdida de millonarios recursos reservados para la capacitación de operadores de sistemas y comunicaciones mediante un convenio con el Sena, García tiene orden de captura por los delitos de peculado, uso de documentos falsos y celebración ilegal de contratos.
Sin embargo, su caso está lejos de ser un asunto judicial de rutina y el rótulo de "Secreto" que durante los últimos cuatro años marcó su expediente, se rompió a raíz de la creciente tensión con el Gobierno venezolano. Según servicios de inteligencia, el oficial desapareció llevándose consigo documentos e información clave para la seguridad del Estado y las autoridades tienen información creíble según la cual García no sólo logró protección en Venezuela, sino que ahora trabaja como una especie de asesor de la Fuerza Armada de ese país por decisión del Gobierno de Hugo Chávez.
La información está respaldada por el testimonio de la abogada Martha Adriana Chacón, novia de un hermano del militar, quien declaró ante el juzgado 31 de Instrucción Penal Militar, que García cruzó la frontera en marzo de 2004 con su ayuda y el apoyo de dirigentes colombianos de oposición que lo pusieron en contacto con los servicios de inteligencia de Venezuela. "Forzada por circunstancias personales, yo misma ayudé a sacarlo y después de que guiada por mi conciencia denuncié lo que había ocurrido, tuve que esconderme en un sector deprimido de Pereira, porque sabía que me iban a matar", declaró la abogada ante la justicia castrense.
CAMBIO conoció además el testimonio de Lida Alexandra Quintero Cuevas, una joven ingeniera de sistemas que trabajaba para la Central de Inteligencia Técnica que dirigía el coronel García antes de asumir su cargo en la Escuela de Comunicaciones. Según Quintero, el oficial recabó sistemáticamente información clasificada y poco antes de su traslado le ordenó copiar las carpetas de los computadores y luego borrar las.
Una auditoría técnica hecha por orden judicial, sirvió para determinar que entre la información que García robó y llevó a Venezuela, están las fotografías y los archivos de voz digitalizados de los principales jefes de las Farc y el Eln, la ubicación de las unidades tácticas y operativas del Ejército colombiano y los planos de las instalaciones de la Central de Inteligencia Técnica del Ejército.
Más inquietante aún resultó la verificación que García también copió el sistema de inteligencia de alta movilidad e información relacionada con las operaciones de dos aviones plataforma que dependen de esa central, lo mismo que una copia completa del sistema completo de radiovolumetría, un complejo de 12 estaciones fijas usadas para la captación de emisiones radiales en Arauca, Guajira, Cauca, Córdoba, Santander, Tolima, Cundinamarca, Vichada y Guaviare. Para completar, el oficial tiene en su poder documentos sobre el funcionamiento de equipos tácticos de inteligencia, protocolos de claves de comunicación de equipos de seguridad de voz, coordenadas de las instalaciones fijas de comunicaciones, ubicación de repetidoras y localización de puestos de comunicaciones, como también mapas detallados de la red integrada y de microondas de las Fuerzas Militares. "Conocer los protocolos de comunicaciones permite oír libremente cualquiera de las conversaciones militares -le dijo a CAMBIO un experto-. Venezuela usa los mismo equipos y en consecuencia sus redes son compatibles con las nuestras".
Oficiales que conocieron bien a García, incluidos algunos compañeros de curso, le contaron a CAMBIO que en los últimos meses en la Central, García no pudo ocultar el resentimiento por los pobres resultados de las denuncias que había hecho en 2003 sobre posible corrupción en contratos por cerca de 15 millones de dólares para la compra de equipos de comunicaciones militares. Según esas fuentes, García asesoró al senador Gustavo Petro para un debate en el Congreso.
Entre las pruebas que el oficial le entregó a Petro figura una conversación en la que una persona le ofrece 700 millones de pesos al coronel Hugo Alberto Chacón Donoso -antecesor de García en la dirección de la Escuela de Comunicaciones del Ejército- a cambio de la adjudicación de un contrato. Pocos días después del debate, el coronel Chacón Donoso y otro coronel identificado como Álvaro Viveros Castellanos, implicado en las mismas denuncias, pidieron la baja del servicio activo pero aseguraron que la petición no tenía que ver con las denuncias.
En 2004, cuando la Justicia penal empezó a investigar a García en relación con el manejo de los recursos para la ejecución del convenio con el Sena, el oficial les aseguró a superiores y subalternos que el proceso en su contra era una revancha por sus denuncias. "El alto mando decidió castigar mi lealtad y quemarme como a un fusible", aseguró entonces.
Cuando su captura era inminente, el oficial huyó y optó por buscar refugio en Venezuela. De ahí la especial connotación que tiene el caso para la seguridad del Estado.
HABLA PETRO
Interrogado por CAMBIO sobre el caso del coronel Carlos Alberto García -prófugo de la Justicia- sobre quien pesan denuncias por robo de información clave para la seguridad nacional, el senador del Polo Democrático, Gustavo Pedro, respondió:
- "El coronel García es un hombre honesto que cometió el error de apoyarse en la oposición para denunciar corrupción en un contrato para la compra de equipos de comunicaciones para las Fuerzas Militares".
- "La investigación que le abrieron en ese momento y la orden de captura que hay en su contra son consecuencia de una venganza contra el oficial".
- "No creo que haya robado información de seguridad nacional y si así fuera los que se enteraron y no lo denunciaron en su momento son cómplices o encubridores".
- "No es cierto lo que asegura la abogada Martha Adriana Chacón: García ni me dijo que pensaba irse para Venezuela, ni me pidió ayuda para hacerlo"
viernes, 25 de enero de 2008
No sumar más a la muerte
Por Gloria Cuartas. Fuente: polodemocratico.net
Lunes 21 de enero de 2008
Estados Unidos está jugando y muy bien aliado con Uribe, para acelerar el conflicto Venezuela - Colombia. Cuando existe una sociedad indolente y un gobierno deslegitimado como el actúal donde el narcotrafico y el crimen van de la mano para imponer un modelo económico y un pensamiento único, cuando la violencia y la degradación de la guerra no reconoce limites, un tercero puede levantar su voz humanitaria y hacer lo que sea para proteger la vida y buscar salidas políticas y negociadas a los conflictos.
Seguramente ni el tiempo, ni el tono fue lo mejor de Chávez, pero quién se opone cuando Uribe grita y respalda la guerra contra otros por ejmplo Irak?. Pero lo que es cierto es que es necesario abrir un debate Nacional, Latinoanericano, Europeo , en fin en todo lugar, sobre el conflicto Colombiano y Chávez lo abrió.
Hasta el 2002 había guerrilla o insurgencia, había conflicto en Colombia. Después como parte del " acuerdo para refundar la patria" la política Paramilitar con su representante Uribe, era necesario imponer un lenguaje y contenidos nuevos, uso nuevo del suelo Colombiano, entregar las reservas naturales de recursos, desarrollar una legislación que diera seguridad a los " empresarios" externos y mientras se profundiza la relación para-narcotrafico -política-. Se hace mas fuerte la voz contra la realidad de un conflicto en Colombiano.
La realidad de la situación de hombres y mujeres retenidos por las FARC-EP, la realidad de las cárceles en Colombia, de la violencia en todas sus formas, nos obliga a buscar salidas. El plan Patriota, su agresiva militarización de la vida civil, la llamada "seguridad Democrática" y las violaciones a los Derechos humanos y la BASE DE MANTA que seguramente sera el otro regalito o intercambio de favores con el Gobierno de los Estados Unidos. Esta base fuera de profundizar la presencia militar de Estados Unidos, la violacion a la soberania nacional, es fuente del trafico sexual al que someten las mujeres, como ya lo vivió Ecuador. Es una forma de impedir los procesos revolucionarios en América Latina, es la mejor forma de penetrar a Venezuela, esto solo para citar tres cositas.....
No vamos las Mujeres y Hombres que tenemos compromiso con la paz, a la marcha del 4.
No vamos a sumar a la muerte
No vamos a legitimar las voces que ocultan un conflicto.
Necesitamos unirnos en el Acuerdo humaniatrio que permita buscar lugares de encuentro entre el Gobierno y la Insurgencia.
Estos últimos años lo demuestran: más dinero para la guerra y más dolor en la población civil de lado y lado.
Las imagenes de los secuestrados NO permite autorizar el rescate militar. Necesitamos a una sola voz pedir su libertad y romper la indiferencia trabajando por la salida política al conflicto.
Gracias a Chávez y Piedad Córdoba es posible el debate por la vida y la libertad que hoy se siente en Colombia y la comunidad Internacional no puede ser indiferente.
Gracias a los paises amigos que insisten en la vida.
Gloria Cuartas
Colectivo Otra Colombia es Posible.
Lunes 21 de enero de 2008
Estados Unidos está jugando y muy bien aliado con Uribe, para acelerar el conflicto Venezuela - Colombia. Cuando existe una sociedad indolente y un gobierno deslegitimado como el actúal donde el narcotrafico y el crimen van de la mano para imponer un modelo económico y un pensamiento único, cuando la violencia y la degradación de la guerra no reconoce limites, un tercero puede levantar su voz humanitaria y hacer lo que sea para proteger la vida y buscar salidas políticas y negociadas a los conflictos.
Seguramente ni el tiempo, ni el tono fue lo mejor de Chávez, pero quién se opone cuando Uribe grita y respalda la guerra contra otros por ejmplo Irak?. Pero lo que es cierto es que es necesario abrir un debate Nacional, Latinoanericano, Europeo , en fin en todo lugar, sobre el conflicto Colombiano y Chávez lo abrió.
Hasta el 2002 había guerrilla o insurgencia, había conflicto en Colombia. Después como parte del " acuerdo para refundar la patria" la política Paramilitar con su representante Uribe, era necesario imponer un lenguaje y contenidos nuevos, uso nuevo del suelo Colombiano, entregar las reservas naturales de recursos, desarrollar una legislación que diera seguridad a los " empresarios" externos y mientras se profundiza la relación para-narcotrafico -política-. Se hace mas fuerte la voz contra la realidad de un conflicto en Colombiano.
La realidad de la situación de hombres y mujeres retenidos por las FARC-EP, la realidad de las cárceles en Colombia, de la violencia en todas sus formas, nos obliga a buscar salidas. El plan Patriota, su agresiva militarización de la vida civil, la llamada "seguridad Democrática" y las violaciones a los Derechos humanos y la BASE DE MANTA que seguramente sera el otro regalito o intercambio de favores con el Gobierno de los Estados Unidos. Esta base fuera de profundizar la presencia militar de Estados Unidos, la violacion a la soberania nacional, es fuente del trafico sexual al que someten las mujeres, como ya lo vivió Ecuador. Es una forma de impedir los procesos revolucionarios en América Latina, es la mejor forma de penetrar a Venezuela, esto solo para citar tres cositas.....
No vamos las Mujeres y Hombres que tenemos compromiso con la paz, a la marcha del 4.
No vamos a sumar a la muerte
No vamos a legitimar las voces que ocultan un conflicto.
Necesitamos unirnos en el Acuerdo humaniatrio que permita buscar lugares de encuentro entre el Gobierno y la Insurgencia.
Estos últimos años lo demuestran: más dinero para la guerra y más dolor en la población civil de lado y lado.
Las imagenes de los secuestrados NO permite autorizar el rescate militar. Necesitamos a una sola voz pedir su libertad y romper la indiferencia trabajando por la salida política al conflicto.
Gracias a Chávez y Piedad Córdoba es posible el debate por la vida y la libertad que hoy se siente en Colombia y la comunidad Internacional no puede ser indiferente.
Gracias a los paises amigos que insisten en la vida.
Gloria Cuartas
Colectivo Otra Colombia es Posible.
viernes, 18 de enero de 2008
Ni con las FARC ni con el gobierno
Las relaciones con Venezuela
Fuente: polodemocratico.net
“Urge una acción diplomática sólida y eficaz”: Carlos Gaviria
Hay una ausencia total de “un manejo diplomático” que es lo que se requiere para salvaguardar las buenas relaciones que deben existir entre los dos países.
El presidente de Venezuela, a juicio de Gaviria, ha asumido una actitud “muy agresiva”. Critica al gobierno nacional por lo que considera “pasividad casi absoluta” al no percibir una política diplomática coherente y ajustada a la coyuntura actual.
El Polo no asistirá a la marcha del 4 de febrero porque encuentra que la misma convocatoria "es un tanto ambigua. Se ha querido poner al país en un dilema inexorable: o las farc o el gobierno", dijo Gaviria a noche al término de una reunión del Comité Ejecutivo del partido.
En los próximos días, el Polo explicará en un documento "porqué no está con las Farc ni con el gobierno".
Jueves 17 de enero de 2008
Una salida a la actual coyuntura de crisis con Venezuela debe empezar por mejorar las relaciones y para ello se hace necesario una “buena gestión diplomática” por parte de la Cancillería y por parte de la Embajada de Colombia en Caracas.
Así lo señaló esta mañana el presidente del Polo Democrático Alternativo, Carlos Gaviria Díaz. Para ello, según Gaviria, se impone una acción diplomática “rápida, sólida y eficaz”.
Carlos Gaviria llamó la atención sobre los dos mandatarios. De Chávez dijo que el mandatario venezolano ha asumido una actitud “muy agresiva”, mientras que al Presidente Alvaro Uribe le recrimina su “pasividad casi absoluta” porque, a su juicio, el gobierno colombiano “simplemente está respondiendo a las declaraciones de Chávez con respuestas que en general son pálidas” y no ve una política diplomática coherente y ajustada al momento que se está viviendo.
Aclaró que aunque no está pidiendo respuestas agresivas por parte de Colombia, sí espera que nuestro país fije posiciones “muchísimo más claras y más oportunas”.
Para Gaviria es de una “gravedad suma” el hecho de que el gobierno brasileño, por ejemplo, esté ofreciendo venta de carros a Venezuela y que el mismo mandatario venezolano haya anunciado que no va a comprar más carne a Colombia porque la va a obtener de Nicaragua.
“No podemos dejar que trasciendan las diferencias entre Colombia y Venezuela del campo diplomático y del campo político al campo comercial”, sostuvo.
Fuente: polodemocratico.net
“Urge una acción diplomática sólida y eficaz”: Carlos Gaviria
Hay una ausencia total de “un manejo diplomático” que es lo que se requiere para salvaguardar las buenas relaciones que deben existir entre los dos países.
El presidente de Venezuela, a juicio de Gaviria, ha asumido una actitud “muy agresiva”. Critica al gobierno nacional por lo que considera “pasividad casi absoluta” al no percibir una política diplomática coherente y ajustada a la coyuntura actual.
El Polo no asistirá a la marcha del 4 de febrero porque encuentra que la misma convocatoria "es un tanto ambigua. Se ha querido poner al país en un dilema inexorable: o las farc o el gobierno", dijo Gaviria a noche al término de una reunión del Comité Ejecutivo del partido.
En los próximos días, el Polo explicará en un documento "porqué no está con las Farc ni con el gobierno".
Jueves 17 de enero de 2008
Una salida a la actual coyuntura de crisis con Venezuela debe empezar por mejorar las relaciones y para ello se hace necesario una “buena gestión diplomática” por parte de la Cancillería y por parte de la Embajada de Colombia en Caracas.
Así lo señaló esta mañana el presidente del Polo Democrático Alternativo, Carlos Gaviria Díaz. Para ello, según Gaviria, se impone una acción diplomática “rápida, sólida y eficaz”.
Carlos Gaviria llamó la atención sobre los dos mandatarios. De Chávez dijo que el mandatario venezolano ha asumido una actitud “muy agresiva”, mientras que al Presidente Alvaro Uribe le recrimina su “pasividad casi absoluta” porque, a su juicio, el gobierno colombiano “simplemente está respondiendo a las declaraciones de Chávez con respuestas que en general son pálidas” y no ve una política diplomática coherente y ajustada al momento que se está viviendo.
Aclaró que aunque no está pidiendo respuestas agresivas por parte de Colombia, sí espera que nuestro país fije posiciones “muchísimo más claras y más oportunas”.
Para Gaviria es de una “gravedad suma” el hecho de que el gobierno brasileño, por ejemplo, esté ofreciendo venta de carros a Venezuela y que el mismo mandatario venezolano haya anunciado que no va a comprar más carne a Colombia porque la va a obtener de Nicaragua.
“No podemos dejar que trasciendan las diferencias entre Colombia y Venezuela del campo diplomático y del campo político al campo comercial”, sostuvo.
sábado, 12 de enero de 2008
Gajes de la política
Rechazo general a la petición de Chávez. Las Farc sí son terroristas
Fuente: Caracol 01/12/2008 - 08:43:00
En Colombia continúa la ola de reacciones a la polémica propuesta del presidente venezolano, Hugo Chávez, de levantar el calificativo de terroristas a las guerrillas de las Farc y el ELN y de otorgarles el estatus de beligerancia, con el fin de normalizar las relaciones con el gobierno colombiano.
El ex canciller colombiano Augusto Ramírez, aseguró que el mandatario venezolano está violando todas las normas diplomáticas internacionales con la propuesta y consideró que se trata de una intromisión directa en asuntos de competencia exclusiva de Colombia.
El ex canciller y ex ministro de Venezuela, Fernando Ochoa Antich, aseguró, en diálogo con Caracol Radio, que al presidente Hugo Chávez se le cayó la careta que ocultaba su complicidad con la guerrilla de las Farc.
Ochoa dijo además que el mandatario venezolano se está contradiciendo, porque él mismo ha oído de boca de las dos secuestradas que ayudó a liberar el tratamiento inhumano al que están expuestos los secuestrados en manos de las Farc.
Por su parte el Defensor del Pueblo, Wolmar Pérez, aseguró que difícilmente las Farc van a perder el calificativo de terroristas, porque el país entero ha sido testigo de los actos de terror de ese grupo armado, que atentan contra todas las normas del Derecho Internacional Humanitario.
Expertos discrepan en la necesidad de otorgarle estatus político a las Farc
Varias personalidades de la vida política del país dialogaron con Caracol Radio sobre la petición del presidente venezolano, Hugo Chávez, de otorgar estatus de beligerancia a las Farc y el ELN. Las opiniones están divididas.
El presidente del Polo Democrático, Carlos Gaviria, considera que el hecho de que las guerrillas cometan actos terroristas no quita la posibilidad de reconocer su condición política, con el fin de que se pueda negociar con ellos en busca de terminar con el conflicto colombiano.
"Es innegable que las Farc cometen actos terroristas, pero eso no les quita su condición de rebeldes y eso es lo que hay que aprovechar para negociar con ellos y convocar a la comunidad internacional para que haya un acompañamiento", precisó Gaviria.
Por su parte, el ex comisionado de Paz Camilo Gómez dijo que las guerrillas en Colombia no cumplen con las condiciones necesarias para que tengan un estado de beligerancia, es decir, reconocimiento internacional.
Gómez agregó que es inadmisible que en este siglo se use la violencia para conseguir espacios políticos. Expresó que si la intención de las guerrillas es política, deben prescindir de cometer actos terroristas.
El ex comisionado Daniel García Peña, dijo que el hecho de que un grupo sea terrorista, no le quita la posibilidad de tener maniobra política y aclaró que son términos que no se deben confundir.
Explicó que los actos terroristas que cometen las guerrillas les restan respaldo político ante la comunidad internacional, pero eso no se debe confundir con la posibilidad de reconocerle a estos grupos su estatus político.
El experto explicó que el gobierno colombiano ha sido ambiguo en su proceder dentro del conflicto colombiano, teniendo en cuenta que un gobierno no acude a mediaciones internacionales y a apoyo de organismos como la ONU, cuando no se le reconoce políticamente a las guerrillas.
Propuesta para reconocer estatus político a la guerrilla es absurda e idiota, dicen políticos
Con indignación y rechazo fue recibida en Colombia, por parte de los voceros de los principales partidos políticos, la propuesta del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para que a las Farc y el ELN se les retire de las listas de terroristas porque considera que son simples ejércitos bolivarianos.
La presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales del Congreso, Marta Lucia Ramirez, dijo que se trata de una abusiva intervención en asuntos internos y que Chávez quiere legitimar a las Farc y por fin destapó su doble discurso.
El senador uribista Luis Elmer Arenas manifestó que la propuesta de Chavez no solo es absurda sino idiota, porque parece que Chávez no hubiera pasado por el Ejército y no sabe lo que es un conflicto interno, desconociendo todas las masacres y asesinatos cometidos por las Farc contra la población, contra niños, y ancianos.
El vocero liberal, senador Hector Helí Rojas, dijo que sorprende la actitud de Chávez porque ´hoy está cerrando con un codo la puerta que abrió ayer con la liberación de Clara y Consuelo´ y añadió que ´no se sabe si es que quiera ayudarnos o meterse en el conflicto interno´.
El senador del Partido de la U, Jairo Clopatofsky, dijo que el mandatario ´no solo se deschavetó´ sino que le hizo tanto daño el tema del monte con la guerrilla que ´se la fumó verde´.
Fuente: Caracol 01/12/2008 - 08:43:00
En Colombia continúa la ola de reacciones a la polémica propuesta del presidente venezolano, Hugo Chávez, de levantar el calificativo de terroristas a las guerrillas de las Farc y el ELN y de otorgarles el estatus de beligerancia, con el fin de normalizar las relaciones con el gobierno colombiano.
El ex canciller colombiano Augusto Ramírez, aseguró que el mandatario venezolano está violando todas las normas diplomáticas internacionales con la propuesta y consideró que se trata de una intromisión directa en asuntos de competencia exclusiva de Colombia.
El ex canciller y ex ministro de Venezuela, Fernando Ochoa Antich, aseguró, en diálogo con Caracol Radio, que al presidente Hugo Chávez se le cayó la careta que ocultaba su complicidad con la guerrilla de las Farc.
Ochoa dijo además que el mandatario venezolano se está contradiciendo, porque él mismo ha oído de boca de las dos secuestradas que ayudó a liberar el tratamiento inhumano al que están expuestos los secuestrados en manos de las Farc.
Por su parte el Defensor del Pueblo, Wolmar Pérez, aseguró que difícilmente las Farc van a perder el calificativo de terroristas, porque el país entero ha sido testigo de los actos de terror de ese grupo armado, que atentan contra todas las normas del Derecho Internacional Humanitario.
Expertos discrepan en la necesidad de otorgarle estatus político a las Farc
Varias personalidades de la vida política del país dialogaron con Caracol Radio sobre la petición del presidente venezolano, Hugo Chávez, de otorgar estatus de beligerancia a las Farc y el ELN. Las opiniones están divididas.
El presidente del Polo Democrático, Carlos Gaviria, considera que el hecho de que las guerrillas cometan actos terroristas no quita la posibilidad de reconocer su condición política, con el fin de que se pueda negociar con ellos en busca de terminar con el conflicto colombiano.
"Es innegable que las Farc cometen actos terroristas, pero eso no les quita su condición de rebeldes y eso es lo que hay que aprovechar para negociar con ellos y convocar a la comunidad internacional para que haya un acompañamiento", precisó Gaviria.
Por su parte, el ex comisionado de Paz Camilo Gómez dijo que las guerrillas en Colombia no cumplen con las condiciones necesarias para que tengan un estado de beligerancia, es decir, reconocimiento internacional.
Gómez agregó que es inadmisible que en este siglo se use la violencia para conseguir espacios políticos. Expresó que si la intención de las guerrillas es política, deben prescindir de cometer actos terroristas.
El ex comisionado Daniel García Peña, dijo que el hecho de que un grupo sea terrorista, no le quita la posibilidad de tener maniobra política y aclaró que son términos que no se deben confundir.
Explicó que los actos terroristas que cometen las guerrillas les restan respaldo político ante la comunidad internacional, pero eso no se debe confundir con la posibilidad de reconocerle a estos grupos su estatus político.
El experto explicó que el gobierno colombiano ha sido ambiguo en su proceder dentro del conflicto colombiano, teniendo en cuenta que un gobierno no acude a mediaciones internacionales y a apoyo de organismos como la ONU, cuando no se le reconoce políticamente a las guerrillas.
Propuesta para reconocer estatus político a la guerrilla es absurda e idiota, dicen políticos
Con indignación y rechazo fue recibida en Colombia, por parte de los voceros de los principales partidos políticos, la propuesta del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para que a las Farc y el ELN se les retire de las listas de terroristas porque considera que son simples ejércitos bolivarianos.
La presidenta de la Comisión de Relaciones Internacionales del Congreso, Marta Lucia Ramirez, dijo que se trata de una abusiva intervención en asuntos internos y que Chávez quiere legitimar a las Farc y por fin destapó su doble discurso.
El senador uribista Luis Elmer Arenas manifestó que la propuesta de Chavez no solo es absurda sino idiota, porque parece que Chávez no hubiera pasado por el Ejército y no sabe lo que es un conflicto interno, desconociendo todas las masacres y asesinatos cometidos por las Farc contra la población, contra niños, y ancianos.
El vocero liberal, senador Hector Helí Rojas, dijo que sorprende la actitud de Chávez porque ´hoy está cerrando con un codo la puerta que abrió ayer con la liberación de Clara y Consuelo´ y añadió que ´no se sabe si es que quiera ayudarnos o meterse en el conflicto interno´.
El senador del Partido de la U, Jairo Clopatofsky, dijo que el mandatario ´no solo se deschavetó´ sino que le hizo tanto daño el tema del monte con la guerrilla que ´se la fumó verde´.
sábado, 5 de enero de 2008
Detectan apoyo de FARC para izquierda mexicana
Destina al menos 1 mdd para financiamiento, con especial énfasis en las redes de este país
Doris Gómora
El Universal
Jueves 10 de mayo de 2007
Además de mantener alianzas con los cárteles del narcotráfico mexicanos, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sustituyeron su oficina de México por redes de apoyo, financiando a organizaciones de izquierda a través de su frente internacional, al que destinan montos de un millón de dólares al año en promedio, indica información de inteligencia de los gobiernos de Colombia y México.
"Sabemos de México, donde se está moviendo en algunos círculos. Las FARC han reactivado su aparato diplomático, que generalmente funciona de manera paralela a su aparato de narcotráfico, de violencia, de armas", indicó, en entrevista con EL UNIVERSAL, Francisco Santos, vicepresidente de Colombia.
De acuerdo con reportes de inteligencia del gobierno de Colombia, cuya copia tiene EL UNIVERSAL, las FARC destinan de sus ingresos -78% de los cuales obtienen por medio del narcotráfico, el resto es por extorsión, secuestros, y cuotas de grupos simpatizantes en el extranjero- un millón de dólares para su frente internacional, con especial énfasis en México, donde venden más de la mitad de la cocaína a los cárteles de la droga.
Las FARC originalmente proyectaron que su frente internacional tendría ingresos por cuotas y recursos que obtuviera "de simpatizantes en sus países de injerencia".
Sin embargo, los reportes de inteligencia del gobierno de Colombia indican que, a partir de 2003 con el incremento de sus gastos para el narcotráfico, las FARC establecieron que, además de distribuir parte de sus ingresos a su frente internacional, en cada país donde tienen alianzas con el narcotráfico sus socios entregarían montos en efectivo, aún no especificados, mediante intermediarios a organizaciones de izquierda.
Es por ello que mientras que en 2003 las FARC destinaron desde Colombia 8 millones 600 mil dólares a su frente internacional, incluyendo México, a partir de 2004 el monto disminuyó a 2 millones 300 mil dólares, hasta llegar en 2006 a un millón 500 mil dólares.
A través de las organizaciones de izquierda que financian, las FARC distribuyen su ideología, organizan eventos, crean oficinas en el interior del país, efectúan el reclutamiento en universidades y realizan acciones contra los gobiernos de Colombia, México y Estados Unidos, indica la información.
El reporte de inteligencia del gobierno de Colombia indica que "la edad de reclutamiento es de los 16 a los 30 años. La organización hace una selección mediante un proceso que comienza con explicar los estatutos internos, los objetivos de la organización y los compromisos que se adquieren al convertirse en miembro activo de las FARC. Luego de este entrenamiento, la persona decide si desea ingresar a las filas".
Como en Colombia y otros países, en México las FARC integran sus redes urbanas de organizaciones de izquierda con personas que no pertenecen militarmente a la guerrilla, pero que tienen una preparación académica, información que fue corroborada por fuentes de inteligencia mexicana.
"Son personas altamente politizadas que llevan en apariencia una vida normal, casi todos con una especialidad o un oficio montado por la guerrilla desde el cual adelantan labores de inteligencia", detalla el reporte.
"Muchas veces ellos pescan (a los simpatizantes) en esos sitios (facultades de ciencias sociales) para llevar a gente que va de lo político o lo propagandístico a otros temas ya mucho más delicados, el narcotráfico o el terrorismo", agrega Santos.
El núcleo de apoyo a las FARC y la Coordinadora Continental Bolivariana, que apoyan abiertamente a las FARC en México y cuentan con la simpatía, incluso con la logística, de estudiantes de universidades como la UNAM, declinaron responder cualquier pregunta relacionada con financiamiento, persecuciones, oficina de operación o familiares de los miembros de la guerrilla radicados en el país.
Inteligencia de Colombia tiene ubicadas oficinas y casas en las que se reúnen simpatizantes y activistas de las FARC en la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Toluca.
Las casas habitación que utilizan las redes bolivarianas replican la operación del departamento que Luis Alberto Albán Urbano alias Marco León Calarcá y las FARC tuvieron entre 1993 y 2002, en la calle Diagonal de San Antonio en la colonia del Valle en la ciudad de México, el cual posteriormente fue referido como "la oficina de las FARC en México".
Inteligencia del gobierno de Colombia indica que otros familiares de Luis Alberto Albán Urbano ingresaron también a México, pero de acuerdo con información del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sólo Luis Alberto Albán y las FARC están considerados como organizaciones terroristas y narcotraficantes.
La mayoría de los contactos de los activistas y simpatizantes de México se efectúan en Colombia, Suiza, Venezuela, Perú, Brasil y Canadá, donde vive por su doble nacionalidad Juan Jacobo Albán, hijo de Luis Alberto Albán alias Marco León Calarcá.
Al igual que en otros países, en México las FARC realizan eventos "con participación de diversas ONG, movimientos de izquierda y personalidades proclives a la organización".
El 11 de marzo en la ciudad de México 170 delegados de 10 estados de la República junto con invitados de Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, Chile y Portugal formularon la declaración del primer Encuentro Nacional de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano, misma que fue difundida por el núcleo mexicano de apoyo a las FARC y la Coordinadora Continental Bolivariana capítulo México, además de anunciar otras reuniones más.
La declaratoria establece el rechazo a la alianza entre los gobiernos de Felipe Calderón, Álvaro Uribe y George Bush, así como a la presencia del Ejército mexicano en las operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de hacer un llamado contra las leyes antiterroristas que afectan a las FARC-EP.
Desde la convocatoria se especificó que las entregas de ponencias serían vía correo electrónico o directamente en el cubículo que lleva el mismo nombre del auditorio, Simón Bolívar, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
En el reporte del gobierno de Colombia se indica que "desde hace unos años, las FARC utilizan la publicación de páginas de internet como herramienta para la divulgación de la información enfocada principalmente a la comunidad internacional, con el fin de mantener su imagen y divulgar su ideología.
Las redes bolivarianas o de apoyo son lo que las FARC denominan "exportar la revolución", explica Raúl Muriel, consultor privado en Bogotá y experto en el tema de las FARC.
"Exportar la revolución es ir sembrando semillitas allá, colocarlas allá con lentitud para que a través de sus estructuras puedan ir generando el mismo fenómeno que en Colombia", detalla Muriel.
Por cada 10 simpatizantes que reclutan las redes bolivarianas y las FARC sólo dos continúan, pero en opinión de Muriel son suficientes para mantener su red.
El otro frente
Un elemento adicional de apoyo que tienen las FARC en México es la red de relaciones públicas que construyeron familiares de miembros élite de la guerrilla colombiana trabajando como representantes oficiales en diversas embajadas de Colombia en el mundo, y de ahí se contactaban con la oficina de México.
Entre esos contactos se encuentra Carlos Roberto Sáenz Vargas, hermano de Guillermo León Sáenz Vargas alias Alfonso Cano ideólogo de las FARC y representante de la guerrilla en las negociaciones de paz en Tlaxcala, México en 1992.
Carlos Roberto Sáenz, quien no es personal diplomático de carrera, laboró como segundo secretario de la misión diplomática permanente del gobierno de Colombia en Viena, desde donde mantenía contacto con los miembros de las FARC de México.
Documentos oficiales de la ONU, UNESCO y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual confirman la posición de Sáenz a partir de 1995. Tras su salida de la embajada encabezó diferentes ONG, entre ellas Agenda Bogotá, ofreciéndose incluso a servir como negociador entre el gobierno y las FARC a las que pertenece su hermano.
Entre 1993 y 2002, familiares de miembros de las FARC crearon conexiones desde representaciones diplomáticas del gobierno de Colombia y cuando dejaron de operar como personal de las misiones permanentes diplomáticas tenían construida una red de relaciones públicas que utilizaron en favor de las FARC.
El ex presidente de Colombia César Gaviria declinó responder preguntas sobre la oficina de las FARC en México, los nombramientos de familiares de miembros de las FARC en embajadas y sobre el futuro político de la guerrilla.
"A mí no me cabe la menor duda de que las FARC están trabajando en todo el continente. Estamos viendo brazos de ellos, los vemos moverse por los países vecinos con mucha facilidad", destacó Santos.
Además de México, Santos afirmó que el gobierno de Colombia tiene información corroborada de reclutamientos de las FARC en Bolivia y Paraguay con el mismo modus operandi: financiando grupos y buscando alianzas.
Carlos Holguín, ministro del Interior y de Justicia, señala que "para Colombia entre más lejos se vayan mejor, pero para México es muy grave. Son terroristas que tienen un compromiso ideológico con el fanatismo político de desestabilizar, y las actividades que cumplen ellos no son propiamente de ángel ni demócratas".
Sin embargo, para Myles Frechette, quien fuera embajador de Estados Unidos en Colombia entre 1994 y 1997, una de las razones por las cuales las FARC se han extendido a otros países se debe a la falta de reforzamiento de las fronteras colombianas."
En entrevista, Frechette destaca que cuando fue embajador de Estados Unidos su gobierno nunca hizo algún tipo de advertencia al gobierno de Colombia sobre las FARC
"Nosotros no teníamos agentes trabajando en campo. Pero hicimos trabajos de inteligencia en celulares y radios y les dimos la información a los colombianos. Ellos intentaron destruir a las FARC y al ELN, pero no los destruyeron y las FARC siguen atacando con impunidad", externó.
En opinión de Frechette, el objetivo de las FARC no es negociar, sino buscar el poder.
Doris Gómora
El Universal
Jueves 10 de mayo de 2007
Además de mantener alianzas con los cárteles del narcotráfico mexicanos, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sustituyeron su oficina de México por redes de apoyo, financiando a organizaciones de izquierda a través de su frente internacional, al que destinan montos de un millón de dólares al año en promedio, indica información de inteligencia de los gobiernos de Colombia y México.
"Sabemos de México, donde se está moviendo en algunos círculos. Las FARC han reactivado su aparato diplomático, que generalmente funciona de manera paralela a su aparato de narcotráfico, de violencia, de armas", indicó, en entrevista con EL UNIVERSAL, Francisco Santos, vicepresidente de Colombia.
De acuerdo con reportes de inteligencia del gobierno de Colombia, cuya copia tiene EL UNIVERSAL, las FARC destinan de sus ingresos -78% de los cuales obtienen por medio del narcotráfico, el resto es por extorsión, secuestros, y cuotas de grupos simpatizantes en el extranjero- un millón de dólares para su frente internacional, con especial énfasis en México, donde venden más de la mitad de la cocaína a los cárteles de la droga.
Las FARC originalmente proyectaron que su frente internacional tendría ingresos por cuotas y recursos que obtuviera "de simpatizantes en sus países de injerencia".
Sin embargo, los reportes de inteligencia del gobierno de Colombia indican que, a partir de 2003 con el incremento de sus gastos para el narcotráfico, las FARC establecieron que, además de distribuir parte de sus ingresos a su frente internacional, en cada país donde tienen alianzas con el narcotráfico sus socios entregarían montos en efectivo, aún no especificados, mediante intermediarios a organizaciones de izquierda.
Es por ello que mientras que en 2003 las FARC destinaron desde Colombia 8 millones 600 mil dólares a su frente internacional, incluyendo México, a partir de 2004 el monto disminuyó a 2 millones 300 mil dólares, hasta llegar en 2006 a un millón 500 mil dólares.
A través de las organizaciones de izquierda que financian, las FARC distribuyen su ideología, organizan eventos, crean oficinas en el interior del país, efectúan el reclutamiento en universidades y realizan acciones contra los gobiernos de Colombia, México y Estados Unidos, indica la información.
El reporte de inteligencia del gobierno de Colombia indica que "la edad de reclutamiento es de los 16 a los 30 años. La organización hace una selección mediante un proceso que comienza con explicar los estatutos internos, los objetivos de la organización y los compromisos que se adquieren al convertirse en miembro activo de las FARC. Luego de este entrenamiento, la persona decide si desea ingresar a las filas".
Como en Colombia y otros países, en México las FARC integran sus redes urbanas de organizaciones de izquierda con personas que no pertenecen militarmente a la guerrilla, pero que tienen una preparación académica, información que fue corroborada por fuentes de inteligencia mexicana.
"Son personas altamente politizadas que llevan en apariencia una vida normal, casi todos con una especialidad o un oficio montado por la guerrilla desde el cual adelantan labores de inteligencia", detalla el reporte.
"Muchas veces ellos pescan (a los simpatizantes) en esos sitios (facultades de ciencias sociales) para llevar a gente que va de lo político o lo propagandístico a otros temas ya mucho más delicados, el narcotráfico o el terrorismo", agrega Santos.
El núcleo de apoyo a las FARC y la Coordinadora Continental Bolivariana, que apoyan abiertamente a las FARC en México y cuentan con la simpatía, incluso con la logística, de estudiantes de universidades como la UNAM, declinaron responder cualquier pregunta relacionada con financiamiento, persecuciones, oficina de operación o familiares de los miembros de la guerrilla radicados en el país.
Inteligencia de Colombia tiene ubicadas oficinas y casas en las que se reúnen simpatizantes y activistas de las FARC en la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Toluca.
Las casas habitación que utilizan las redes bolivarianas replican la operación del departamento que Luis Alberto Albán Urbano alias Marco León Calarcá y las FARC tuvieron entre 1993 y 2002, en la calle Diagonal de San Antonio en la colonia del Valle en la ciudad de México, el cual posteriormente fue referido como "la oficina de las FARC en México".
Inteligencia del gobierno de Colombia indica que otros familiares de Luis Alberto Albán Urbano ingresaron también a México, pero de acuerdo con información del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, sólo Luis Alberto Albán y las FARC están considerados como organizaciones terroristas y narcotraficantes.
La mayoría de los contactos de los activistas y simpatizantes de México se efectúan en Colombia, Suiza, Venezuela, Perú, Brasil y Canadá, donde vive por su doble nacionalidad Juan Jacobo Albán, hijo de Luis Alberto Albán alias Marco León Calarcá.
Al igual que en otros países, en México las FARC realizan eventos "con participación de diversas ONG, movimientos de izquierda y personalidades proclives a la organización".
El 11 de marzo en la ciudad de México 170 delegados de 10 estados de la República junto con invitados de Estados Unidos, Colombia, República Dominicana, Chile y Portugal formularon la declaración del primer Encuentro Nacional de Solidaridad con las Luchas del Pueblo Colombiano, misma que fue difundida por el núcleo mexicano de apoyo a las FARC y la Coordinadora Continental Bolivariana capítulo México, además de anunciar otras reuniones más.
La declaratoria establece el rechazo a la alianza entre los gobiernos de Felipe Calderón, Álvaro Uribe y George Bush, así como a la presencia del Ejército mexicano en las operaciones contra el narcotráfico y el crimen organizado, además de hacer un llamado contra las leyes antiterroristas que afectan a las FARC-EP.
Desde la convocatoria se especificó que las entregas de ponencias serían vía correo electrónico o directamente en el cubículo que lleva el mismo nombre del auditorio, Simón Bolívar, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM.
En el reporte del gobierno de Colombia se indica que "desde hace unos años, las FARC utilizan la publicación de páginas de internet como herramienta para la divulgación de la información enfocada principalmente a la comunidad internacional, con el fin de mantener su imagen y divulgar su ideología.
Las redes bolivarianas o de apoyo son lo que las FARC denominan "exportar la revolución", explica Raúl Muriel, consultor privado en Bogotá y experto en el tema de las FARC.
"Exportar la revolución es ir sembrando semillitas allá, colocarlas allá con lentitud para que a través de sus estructuras puedan ir generando el mismo fenómeno que en Colombia", detalla Muriel.
Por cada 10 simpatizantes que reclutan las redes bolivarianas y las FARC sólo dos continúan, pero en opinión de Muriel son suficientes para mantener su red.
El otro frente
Un elemento adicional de apoyo que tienen las FARC en México es la red de relaciones públicas que construyeron familiares de miembros élite de la guerrilla colombiana trabajando como representantes oficiales en diversas embajadas de Colombia en el mundo, y de ahí se contactaban con la oficina de México.
Entre esos contactos se encuentra Carlos Roberto Sáenz Vargas, hermano de Guillermo León Sáenz Vargas alias Alfonso Cano ideólogo de las FARC y representante de la guerrilla en las negociaciones de paz en Tlaxcala, México en 1992.
Carlos Roberto Sáenz, quien no es personal diplomático de carrera, laboró como segundo secretario de la misión diplomática permanente del gobierno de Colombia en Viena, desde donde mantenía contacto con los miembros de las FARC de México.
Documentos oficiales de la ONU, UNESCO y la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual confirman la posición de Sáenz a partir de 1995. Tras su salida de la embajada encabezó diferentes ONG, entre ellas Agenda Bogotá, ofreciéndose incluso a servir como negociador entre el gobierno y las FARC a las que pertenece su hermano.
Entre 1993 y 2002, familiares de miembros de las FARC crearon conexiones desde representaciones diplomáticas del gobierno de Colombia y cuando dejaron de operar como personal de las misiones permanentes diplomáticas tenían construida una red de relaciones públicas que utilizaron en favor de las FARC.
El ex presidente de Colombia César Gaviria declinó responder preguntas sobre la oficina de las FARC en México, los nombramientos de familiares de miembros de las FARC en embajadas y sobre el futuro político de la guerrilla.
"A mí no me cabe la menor duda de que las FARC están trabajando en todo el continente. Estamos viendo brazos de ellos, los vemos moverse por los países vecinos con mucha facilidad", destacó Santos.
Además de México, Santos afirmó que el gobierno de Colombia tiene información corroborada de reclutamientos de las FARC en Bolivia y Paraguay con el mismo modus operandi: financiando grupos y buscando alianzas.
Carlos Holguín, ministro del Interior y de Justicia, señala que "para Colombia entre más lejos se vayan mejor, pero para México es muy grave. Son terroristas que tienen un compromiso ideológico con el fanatismo político de desestabilizar, y las actividades que cumplen ellos no son propiamente de ángel ni demócratas".
Sin embargo, para Myles Frechette, quien fuera embajador de Estados Unidos en Colombia entre 1994 y 1997, una de las razones por las cuales las FARC se han extendido a otros países se debe a la falta de reforzamiento de las fronteras colombianas."
En entrevista, Frechette destaca que cuando fue embajador de Estados Unidos su gobierno nunca hizo algún tipo de advertencia al gobierno de Colombia sobre las FARC
"Nosotros no teníamos agentes trabajando en campo. Pero hicimos trabajos de inteligencia en celulares y radios y les dimos la información a los colombianos. Ellos intentaron destruir a las FARC y al ELN, pero no los destruyeron y las FARC siguen atacando con impunidad", externó.
En opinión de Frechette, el objetivo de las FARC no es negociar, sino buscar el poder.
domingo, 16 de diciembre de 2007
LA CONEXIÓN VENEZOLANA :El narcosantuario de las FARC
JOHN CARLIN 16/12/2007. El País de España.
La guerrilla colombiana de las FARC ha encontrado su santuario en la Venezuela de Hugo Chávez. Cuatro desertores y varias fuentes de los servicios de inteligencia y diplomáticos detallan a EL PAÍS la extensa y sistemática cooperación que determinadas autoridades venezolanas brindan a las FARC en sus operaciones de narcotráfico.
Algunos desertan de la guerrilla colombiana porque se sienten traicionados por sus jefes, hundidos ante la percepción de que el capitalismo salvaje del narcotráfico ha suplantado el altruismo socialista que les impulsó a tomar las armas. Otros se van porque sienten necesidad de volver a la vida familiar. Y otros porque, de repente, se convencen de que, si no huyen, morirán, como es el caso de Rafael, que desertó en septiembre tras año y medio operando en una de las bases de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dentro de territorio venezolano.
La lógica de Rafael es, a primera vista, perversa. Por un lado porque, como guerrillero desertor, que ha regresado a Colombia, sabe que vivirá el resto de sus días bajo la amenaza permanente de que sus ex compañeros lo asesinen; por otro, porque la lógica dice que para las FARC la vecina Venezuela es un refugio seguro. Las FARC comparten la ideología bolivariana del presidente Hugo Chávez, y el Ejército colombiano no se arriesgaría a violar la ley internacional y cruzar la frontera.
"Todo eso es verdad", explicó Rafael. "El Ejército colombiano no cruza la frontera, y la guerrilla tiene un pacto de no agresión con los militares venezolanos. El Gobierno venezolano deja a las FARC operar libremente porque comparten el mismo pensamiento bolivariano, y también porque las FARC pagan sobornos a su gente".
Entonces, ¿de qué ha huido?
"De una peligrosidad mucho mayor a la que me enfrento ahora: de los combates casi diarios dentro de Venezuela con los elenos [la guerrilla del ELN]".
Pero ¿no comparte el Ejército de Liberación Nacional los principios marxistas que llevaron a ambas organizaciones a la guerra hace 40 años? "Puede ser", responde Rafael, "pero esto no tiene nada que ver con política. La lucha con el ELN es por las rutas del tráfico de cocaína. Hay muchísimo dinero en juego en esa zona fronteriza donde la droga entra desde Colombia. Porque la línea más segura para llevar droga a Europa es por Venezuela".
EL PAÍS ha hablado con Rafael, que militó como guerrillero diez años, de los que tres estuvo en la cárcel, y con otros tres desertores de las FARC que se han entregado al Gobierno colombiano, acogidos por un programa de reinserción a la vida civil; también ha tenido acceso directo en Colombia y a diplomáticos y fuentes de alto nivel de los servicios de inteligencia y seguridad de varios países, individuos cuya peligrosa misión (por esto y en algunos casos por motivos políticos, insistieron en el anonimato antes de hablar con EL PAÍS) consiste en combatir el terrorismo y el narcotráfico internacional. Ambos objetivos confluyen en las FARC, más potente que cualquier cartel en el mercado global de la cocaína y calificada por la UE y EE UU como "organización terrorista".
Lo que aseguran un diplomático europeo y diversas fuentes oficiales a las que ha tenido acceso EL PAÍS es que existe complicidad y compenetración de elementos importantes del Estado que preside Hugo Chávez en las actividades mafiosas y militares de la organización guerrillera más antigua del mundo. La conclusión a la que un diplomático europeo y todas las fuentes oficiales consultadas han llegado es que la complicidad es activa y constante a niveles operativos, en las zonas donde se despliega la actividad militar y narcotraficante; y más pasiva cuanto más alta la esfera del Gobierno venezolano, hasta llegar al presidente Chávez, al que ninguna fuente consultada -ni siquiera en el anonimato más extremo- acusa de complicidad directa con el gigantesco negocio del narcotráfico colombiano. Lo que a esos mismos medios les cuesta creer es que no esté enterado del grado de colusión que hay entre sus fuerzas armadas y los altos mandos de las FARC. También dudan de que no esté enterado del grado de involucración de las FARC en el tráfico de cocaína.
EL PAÍS, pese a sus numerosos intentos, no logró obtener -hasta el cierre la noche del jueves de esta edición- una reacción de las autoridades venezolanas a las declaraciones recogidas en este reportaje.
Se sabía ya que, durante varios años, las FARC habían utilizado el lado venezolano de la frontera colombiana como refugio. Pocos dudan de que, si no fuera por la cocaína -la gasolina que alimenta la guerra colombiana-, las FARC se habrían extinguido como las demás guerrillas latinoamericanas nacidas durante la guerra fría. Lo nuevo que revelan los testimonios recogidos por este diario es lo extensa y sistemática que es la cooperación en Venezuela con la narcoguerrilla en cuanto al transporte de la droga por aire, tierra y mar; al suministro de armas, y la protección sobre el terreno que reciben de sectores de las fuerzas armadas; y a la inmunidad legal de facto que les conceden elementos del Estado.
Se trata de un negocio ilegal gigantesco. Transita por Venezuela el 30% de las 600 toneladas de cocaína que se mueven anualmente por el mundo. Prácticamente la totalidad de la droga colombiana que sale por Venezuela tiene como destino Europa, con España y Portugal como principales puntos de entrada, y con un valor de mercado en las calles europeas por encima de los 10.000 millones de euros al año.
La infraestructura venezolana destinada al flujo de la cocaína ha crecido de manera exponencial, según las fuentes de inteligencia entrevistadas por EL PAÍS, durante los últimos cinco años de la presidencia de Hugo Chávez, cuya decisión de expulsar a la agencia antidroga norteamericana (DEA) de su país en 2005 fue celebrada tanto por las FARC como por sus socios en los carteles de droga convencionales. Como ha dicho Luis Hernando Gómez Bustamante, poderoso capo colombiano de la droga en manos de la policía de su país desde febrero, "Venezuela es el templo del narcotráfico".
Un diplomático europeo con muchos años de experiencia en América Latina expresó algo parecido de otra manera. "El país bolivariano, socialista, antiimperialista ejemplar que pretende crear Chávez está en vías de convertirse en un Estado narco, del mismo modo que las FARC se han convertido en guerrilleros narcos. Chávez quizá no lo entienda, pero este fenómeno corroerá a su país como un cáncer".
En cuanto al aspecto militar, o "terrorista", de las FARC, lo que los desertores entrevistados sostienen es que las autoridades venezolanas no sólo dan protección armada al menos a cuatro campamentos guerrilleros fijos en su país, sino que también hacen la vista gorda a programas de enseñanza que operan dentro de los campamentos para la fabricación de bombas. Rafael -alto, fibroso y de aspecto serio, correspondiendo a la imagen clásica del guerrillero latinoamericano- cuenta cómo él mismo fue adiestrado en Venezuela para participar en una serie de atentados en Bogotá, la capital colombiana. La colaboración se extiende supuestamente a la venta de armamento por las Fuerzas Armadas a las FARC; a proveer a miembros de la guerrilla con cédulas de identidad venezolanas, usando nombres falsos, y a los líderes de las FARC con pasaportes para que puedan viajar a Cuba y Europa; y a dejar que las FARC proporcionen entrenamiento militar a las Fuerzas Bolivarianas de Liberación. Las FBL, conocidas también como los boliches, son una guerrilla creada por el Gobierno de Chávez con el supuesto propósito de defender la patria en caso de invasión norteamericana.
La expresión internacional más visible del terrorismo de las FARC ha sido la práctica de secuestrar a individuos con fines económicos o políticos, como es el caso de la ex candidata a la presidencia colombiana Ingrid Betancourt. Algunas de las fuentes de inteligencia con las que se entrevistó EL PAÍS afirman que tienen información sólida de que las FARC la retienen en territorio venezolano. Rafael, que dijo que estaba a punto de ser nombrado para un puesto de mando importante justo antes de desertar, sostuvo que a principios de año, y quizá después, Betancourt se encontraba en un pueblo fronterizo venezolano llamado Elorza, en el Estado de Apure, bajo la custodia de Germán Briceño Suárez, alias Grannobles, miembro del estado mayor de las FARC y jefe del Frente 10, en el que operaba Rafael. La lógica es que Elorza, donde Grannobles tiene una finca grande y lujosa protegida, según fuentes de inteligencia,por la Guardia Nacional y conocida por los guerrilleros de las FARC como Rancho Grande, está alejado del conflicto militar, lo que reduce las posibilidades de que muriese en un enfrentamiento, lo cual generaría un problema de imagen grave para las FARC, ya que Betancourt es también ciudadana francesa, y el presidente Nicolas Sarkozy se ha esforzado para lograr su liberación.
Rafael, elocuente pero no fanfarrón, reconoció que él mismo no había visto a Betancourt, sino que compañeros guerrilleros se lo habían dicho, y no todas las fuentes consultadas por EL PAÍS concurrían con la tesis de que ella estaba en Venezuela. En lo que sí hubo unanimidad fue en que Grannobles, cuya extradición busca Estados Unidos por narcotráfico y por el asesinato de tres norteamericanos en 1999 en suelo venezolano, maneja la logística narcoguerrillera en Venezuela. También es enlace para operaciones conjuntas con capos de los carteles, uno de los cuales Rafael dijo haber llevado a una reunión en Rancho Grande.
El contacto de Chávez con las FARC, afirmaron las fuentes de inteligencia, se lleva a cabo a través de uno de los siete líderes máximos de las FARC, Iván Márquez, que también tiene una finca en Venezuela y que se comunica con el presidente a través de contactos con los altos mandos de los servicios de inteligencia venezolanos. Como explicó un desertor de las FARC que había ocupado un cargo propagandístico importante en la organización, "Las FARC comparten tres principios bolivarianos con Chávez: la unidad latinoamericana, la lucha antiimperialista y la soberanía nacional. Las coincidencias ideológicas llevan a la convergencia en el plano táctico".
Las ventajas tácticas que emanan de la solidaridad bolivariana logran, según las fuentes, su máximo rendimiento en lo relacionado con la industria multinacional del narcotráfico. Existen diferentes métodos para enviar la cocaína de Colombia a Europa, aunque lo que siempre tienen en común es la colaboración por omisión, o comisión, de las autoridades venezolanas. La ruta más directa es la aérea. Consiste, según fuentes de inteligencia, en enviar avionetas desde pistas en lugares remotos de Colombia a aeródromos venezolanos. Ahí hay dos opciones. O parten las mismas avionetas rumbo a Haití o República Dominicana (una fuente dice que los vuelos no autorizados "sospechosos" se han incrementado de 3 a 15 por semana desde 2006), o la droga se traspasa a aviones que vuelan directamente a países de África occidental, como Guinea-Bissau o Ghana, de donde siguen por vía marítima a Portugal o Galicia, punto de entrada español del área europea de Schengen.
Uno de los guerrilleros desertores entrevistado por EL PAÍS, llamémosle Marcelo, narró el procedimiento para enviar droga en cantidades pequeñas a través de individuos (mulas) que la transportan en sus maletas en aviones comerciales. Marcelo desertó en agosto tras haber estado un año en un campamento venezolano de las FARC en La Uvita, Estado de Apure. Ágil en sus movimientos, menudo y de mente ordenada, sólo militó en la guerrilla de las FARC 15 meses, pero sus jefes le procuraron rápidamente una cédula de identidad venezolana, con lo cual cruzaba la frontera y transitaba por Venezuela sin problemas.
"Una vez", recuerda, "fui al aeropuerto de Bogotá a recoger a un portorriqueño y llevarlo a Venezuela. Él cruzó la frontera conmigo después de convenir un precio con los guardias venezolanos. Lo llevé en carro particular a Caracas y de ahí viajó a España en avión con la droga en la maleta. Llegó sin problemas. Me lo confirmó Pizarro, un mando nuestro con 120 hombres bajo su cargo, que habló con su contacto en España, que se llamaba Dani".
Marcelo participó en "ocho o nueve" misiones de este tipo a lo largo de 12 meses. "Operar en Venezuela es lo más fácil que hay", sostiene. "La guerrilla de las FARC está de lleno allá, y la Guardia Nacional, el Ejército y otros venezolanos con cargos oficiales les ofrecen sus servicios, a cambio de dinero. Nunca hay enfrentamientos entre las FARC y la Guardia o el Ejército". Rafael asegura que participó en varios operativos cuyo fin era enviar la droga por vía marítima desde puertos caribeños. Su rango en las FARC era más alto que el de Marcelo y tuvo más acceso a información confidencial.
"Se recibe la mercancía en la frontera, transportada en camiones", explica Rafael. "Cuando llega el vehículo, la Guardia Nacional venezolana ya lo sabe de antemano, ya están sobornados para que cruce a Venezuela sin problemas. A veces nos dan una escolta. Entonces, yo y otros compañeros nos subimos o al mismo camión con el chófer, o en un carro particular que les acompaña. Hacemos el viaje, de unas 16 horas, hasta Puerto Cabello, sobre el mar al oeste de Caracas. Ahí entra el camión en una gran bodega controlada por venezolanos y gente de las FARC que se encarga de la seguridad. Efectivos de la Armada venezolana se encargan de los controles de aduanas y de la salida de los barcos. Tenían conocimiento de lo que estaba pasando y lo facilitaban todo".
Fuentes de inteligencia que analizan las rutas de salida de Puerto Cabello dijeron que de ahí parten embarcaciones pequeñas hacia Haití o la República Dominicana, desde donde se hace el transbordo a barcos grandes que llevan la droga a Europa, o directamente cruzan el océano a África o Europa en, por ejemplo, pesqueros. Un caso notable fue el del pesquero venezolano Zeus X, que fue interceptado por la Agencia Tributaria española en septiembre, a 1.050 millas de Las Palmas, con seis venezolanos a bordo y un cargamento de 3.200 kilos de cocaína con precio de venta en Europa estimado en 190 millones de euros.
Rafael dijo que no sólo acompañaba a los camiones que viajaban entre la frontera y el mar, sino que una vez permaneció un mes en Puerto Cabello, donde se quedó en un hotel, haciendo trabajos de "seguridad". "Hubo pérdidas de mercancía y robos. Dimos plomo. Murieron muchos, por robo o por traición". Rafael asegura que no tuvo problemas con la policía venezolana, y menos cuando hacía sus viajes de vuelta, cargado de dinero llegado generalmente de España, dijo, a cambio de la droga. "Llevaba maletas grandes llenas de billetes de 500 euros, y se las entregaba a un mando de las FARC del Frente 10 en el lado venezolano de la frontera con Colombia".
El mismo procedimiento lo llevó a cabo utilizando el puerto de Maracaibo, que según las fuentes consultadas por EL PAÍS es "una especie de paraíso" para los narcotraficantes, entre los cuales se encuentra uno de los capos más buscados actualmente por las policías internacionales, Wilber Varela, conocido también como Jabón. "Se instalan en magníficas casas, compran fincas grandes y negocios en quiebra, y se convierten en personajes valiosos para las economías locales venezolanas", dijo una fuente policial. "Venezuela es para estos criminales un seguro de vida". Por eso, cuando la policía colombiana preguntan a sus homólogos venezolanos por el paradero de los capos mafiosos, la respuesta siempre es la misma: "No tenemos nada".
Esta convergencia táctica entre las Fuerzas Armadas venezolanas y las FARC se extiende al terreno militar, al extremo de que hoy, según una fuente de inteligencia especialmente bien informada con la que habló EL PAÍS, la Guardia Nacional tiene retenes colocados alrededor de los campamentos guerrilleros. ¿Para qué? "Para darles protección, lo cual indica que hay conocimiento a muy alto nivel militar venezolano de la estrecha colaboración que tienen sus soldados con las FARC".
No siempre han estado tan claras las cosas. Otro desertor de las FARC, de seudónimo Humberto, recordó cómo, en enero de 2004, casi hubo un grave choque entre el Ejército venezolano y la guerrilla colombiana en una región fronteriza llamada La Guajira. Según Humberto, que operó políticamente en la clandestinidad para las FARC en una importante ciudad colombiana durante cinco años antes de ingresar en la guerrilla como combatiente en 2005, el incidente ocurrió al margen de una reunión política de revolucionarios de varios países latinoamericanos en un campamento de las FARC en Venezuela. Allí estaban destacados unos 150 guerrilleros liderados por el embajador de las FARC en Venezuela, Iván Márquez. "De repente oímos un bombardeo aéreo cerca del campamento y después nos enteramos de que se acercaba una columna del Ejército venezolano", señala. "La tropa llegó al borde del campamento, pero cuando parecía que iba a haber un choque, los comandantes de ambos bandos empezaron a hablar y acabaron bebiendo vodka juntos, celebrando el hecho de que los dos estaban al mando de ejércitos bolivarianos".
Humberto, un ex universitario que había brillado en su juventud por su fervor revolucionario, desertó en octubre de este año en gran parte porque había visto cómo ese tipo de escena festiva, lubricada por el alcohol, había llegado a definir el estilo de vida de algunos altos mandos de las FARC. "Nosotros los guerrilleros de a pie, los milicianos, sufríamos permanentemente por falta de abastecimiento. Caminábamos todo el día y pasábamos hambre. El problema dejaba de ser militar y se convertía en uno de supervivencia básica. Pero en lo que no me dejaba de fijar era en que mientras nosotros sufríamos, los mandos no sólo comían bien, sino que también bebían whisky y se acostaban con mujeres hermosas. Fue una enorme decepción".
Rafael no pareció padecer esos mismos escrúpulos. La ausencia de valoración moral cuando describió sus actividades narcotraficantes lo indicaba. Lo mismo le parecía cumplir con trabajos directamente ligados a su original vocación guerrillera como viajar a Caracas a recoger armamentos que las FARC compraban de las Fuerzas Armadas venezolanas. Ésta es una de las dimensiones tácticas más sistematizadas de la cooperación entre Venezuela y las FARC.
Entre otros casos similares, Rafael relató cómo viajó en coche particular, un Toyota Corolla, con un capitán de la Guardia Nacional llamado Pedro Mendoza, a una base militar grande en las afueras de Caracas llamada Fuerte Tiuna. Entró en la base con el capitán, que le entregó ocho fusiles. Volvieron a la frontera con los fusiles en el maletero del coche. Según Rafael, elementos de la Guardia Nacional también suministraron a las FARC granadas, lanzagranadas y material explosivo de base petrolífera C-4 usado para fabricar bombas.
Una fuente de inteligencia confirmó que estos pequeños movimientos de armas ocurrían a gran escala. "Lo que ocurre es que la droga va de Colombia a Venezuela, y las armas vienen de Venezuela a Colombia. No son cargamentos grandes, sino que hay un flujo pequeño pero constante: 5.000 cartuchos, seis fusiles... Es muy difícil de detectar porque hay muchas pequeñas redecitas, muy bien coordinadas por especialistas de las FARC".
Rafael operaba directamente con estos especialistas, tanto en el tráfico de armas como en el de cocaína, hasta que tomó la decisión de cambiar de vida. La convicción de que su suerte se iba a acabar llegó en agosto de este año. "En junio y julio había recibido cursos en la fabricación de explosivos, junto con efectivos de las milicias de Chávez, de los boliches del FBL. Aprendimos, ahí en un campamento dentro de Venezuela, cómo armar diferentes tipos de minas quiebrapatas y cazabobos, y a armar bombas con C-4 recibido de la Guardia Nacional. También nos enseñaron a detonar bombas de manera controlada usando teléfonos celulares". Le estaban preparando, dijo, para una misión en Bogotá. "Nos dieron fotos de los objetivos. Íbamos a operar junto a dos grupos de las FARC destacados en la capital. Íbamos a poner bombas. Cuando se acercaba la fecha empecé a reflexionar que ya no podía seguir así. Primero, por el peligro de los choques con los elenos, y ahora, la posibilidad real de que me detuvieran -y ya pasé varios años en la cárcel por mi actividad en las FARC- o me mataran las fuerzas de seguridad en Bogotá. A finales de agosto me escapé, y en septiembre me entregué".
Un diplomático europeo que conoce bien la situación general del narcotráfico y la guerrilla en Colombia, y que ha oído el testimonio de Rafael, hizo una comparación entre las actividades de las FARC en Venezuela y una hipotética actividad similar de ETA en un país vecino de España. "Imaginemos que ETA tuviera una escuela de fabricación de bombas en Portugal dentro de campamentos protegidos por la policía portuguesa, y que planeara detonar esas bombas en Madrid. Imaginemos que las autoridades portuguesas dotaran de armamentos a ETA, a cambio de dinero obtenido a través del tráfico de drogas, en el que las autoridades portuguesas también colusionaran. Sería un escándalo de enormes proporciones. Pues eso, en gran escala, es lo que está permitiendo que ocurra hoy el Gobierno de Venezuela".
"La verdad", explica un alto mando policial, "es que si Venezuela hiciera un mínimo esfuerzo para colaborar con la comunidad internacional, la diferencia sería enorme. Podríamos fácilmente recuperar dos toneladas más de cocaína por mes sólo con una pequeña vuelta de tuerca por su parte. No lo hacen porque hay mucha corrupción, pero también, y éste es el motivo más de fondo, por su actitud antiimperialista. 'Si esto les jode a los imperialistas', piensan, '¿cómo les vamos a ayudar?'. La clave es la voluntad política. Y no la hay".
Una lógica similar se extiende, según la fuente de inteligencia de más alto rango entrevistada por EL PAÍS, al tema de los secuestrados de las FARC. "Si Chávez quisiera, podría forzar la liberación de Betancourt mañana mismo, independientemente de si está en Venezuela o Colombia. Les dice a las FARC: 'La entregan o se acaba el juego acá en Venezuela'. La dependencia que se han creado las FARC en Venezuela es de una dimensión tan enorme que no se podrían arriesgar a decirle que no".
La guerrilla colombiana de las FARC ha encontrado su santuario en la Venezuela de Hugo Chávez. Cuatro desertores y varias fuentes de los servicios de inteligencia y diplomáticos detallan a EL PAÍS la extensa y sistemática cooperación que determinadas autoridades venezolanas brindan a las FARC en sus operaciones de narcotráfico.
Algunos desertan de la guerrilla colombiana porque se sienten traicionados por sus jefes, hundidos ante la percepción de que el capitalismo salvaje del narcotráfico ha suplantado el altruismo socialista que les impulsó a tomar las armas. Otros se van porque sienten necesidad de volver a la vida familiar. Y otros porque, de repente, se convencen de que, si no huyen, morirán, como es el caso de Rafael, que desertó en septiembre tras año y medio operando en una de las bases de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) dentro de territorio venezolano.
La lógica de Rafael es, a primera vista, perversa. Por un lado porque, como guerrillero desertor, que ha regresado a Colombia, sabe que vivirá el resto de sus días bajo la amenaza permanente de que sus ex compañeros lo asesinen; por otro, porque la lógica dice que para las FARC la vecina Venezuela es un refugio seguro. Las FARC comparten la ideología bolivariana del presidente Hugo Chávez, y el Ejército colombiano no se arriesgaría a violar la ley internacional y cruzar la frontera.
"Todo eso es verdad", explicó Rafael. "El Ejército colombiano no cruza la frontera, y la guerrilla tiene un pacto de no agresión con los militares venezolanos. El Gobierno venezolano deja a las FARC operar libremente porque comparten el mismo pensamiento bolivariano, y también porque las FARC pagan sobornos a su gente".
Entonces, ¿de qué ha huido?
"De una peligrosidad mucho mayor a la que me enfrento ahora: de los combates casi diarios dentro de Venezuela con los elenos [la guerrilla del ELN]".
Pero ¿no comparte el Ejército de Liberación Nacional los principios marxistas que llevaron a ambas organizaciones a la guerra hace 40 años? "Puede ser", responde Rafael, "pero esto no tiene nada que ver con política. La lucha con el ELN es por las rutas del tráfico de cocaína. Hay muchísimo dinero en juego en esa zona fronteriza donde la droga entra desde Colombia. Porque la línea más segura para llevar droga a Europa es por Venezuela".
EL PAÍS ha hablado con Rafael, que militó como guerrillero diez años, de los que tres estuvo en la cárcel, y con otros tres desertores de las FARC que se han entregado al Gobierno colombiano, acogidos por un programa de reinserción a la vida civil; también ha tenido acceso directo en Colombia y a diplomáticos y fuentes de alto nivel de los servicios de inteligencia y seguridad de varios países, individuos cuya peligrosa misión (por esto y en algunos casos por motivos políticos, insistieron en el anonimato antes de hablar con EL PAÍS) consiste en combatir el terrorismo y el narcotráfico internacional. Ambos objetivos confluyen en las FARC, más potente que cualquier cartel en el mercado global de la cocaína y calificada por la UE y EE UU como "organización terrorista".
Lo que aseguran un diplomático europeo y diversas fuentes oficiales a las que ha tenido acceso EL PAÍS es que existe complicidad y compenetración de elementos importantes del Estado que preside Hugo Chávez en las actividades mafiosas y militares de la organización guerrillera más antigua del mundo. La conclusión a la que un diplomático europeo y todas las fuentes oficiales consultadas han llegado es que la complicidad es activa y constante a niveles operativos, en las zonas donde se despliega la actividad militar y narcotraficante; y más pasiva cuanto más alta la esfera del Gobierno venezolano, hasta llegar al presidente Chávez, al que ninguna fuente consultada -ni siquiera en el anonimato más extremo- acusa de complicidad directa con el gigantesco negocio del narcotráfico colombiano. Lo que a esos mismos medios les cuesta creer es que no esté enterado del grado de colusión que hay entre sus fuerzas armadas y los altos mandos de las FARC. También dudan de que no esté enterado del grado de involucración de las FARC en el tráfico de cocaína.
EL PAÍS, pese a sus numerosos intentos, no logró obtener -hasta el cierre la noche del jueves de esta edición- una reacción de las autoridades venezolanas a las declaraciones recogidas en este reportaje.
Se sabía ya que, durante varios años, las FARC habían utilizado el lado venezolano de la frontera colombiana como refugio. Pocos dudan de que, si no fuera por la cocaína -la gasolina que alimenta la guerra colombiana-, las FARC se habrían extinguido como las demás guerrillas latinoamericanas nacidas durante la guerra fría. Lo nuevo que revelan los testimonios recogidos por este diario es lo extensa y sistemática que es la cooperación en Venezuela con la narcoguerrilla en cuanto al transporte de la droga por aire, tierra y mar; al suministro de armas, y la protección sobre el terreno que reciben de sectores de las fuerzas armadas; y a la inmunidad legal de facto que les conceden elementos del Estado.
Se trata de un negocio ilegal gigantesco. Transita por Venezuela el 30% de las 600 toneladas de cocaína que se mueven anualmente por el mundo. Prácticamente la totalidad de la droga colombiana que sale por Venezuela tiene como destino Europa, con España y Portugal como principales puntos de entrada, y con un valor de mercado en las calles europeas por encima de los 10.000 millones de euros al año.
La infraestructura venezolana destinada al flujo de la cocaína ha crecido de manera exponencial, según las fuentes de inteligencia entrevistadas por EL PAÍS, durante los últimos cinco años de la presidencia de Hugo Chávez, cuya decisión de expulsar a la agencia antidroga norteamericana (DEA) de su país en 2005 fue celebrada tanto por las FARC como por sus socios en los carteles de droga convencionales. Como ha dicho Luis Hernando Gómez Bustamante, poderoso capo colombiano de la droga en manos de la policía de su país desde febrero, "Venezuela es el templo del narcotráfico".
Un diplomático europeo con muchos años de experiencia en América Latina expresó algo parecido de otra manera. "El país bolivariano, socialista, antiimperialista ejemplar que pretende crear Chávez está en vías de convertirse en un Estado narco, del mismo modo que las FARC se han convertido en guerrilleros narcos. Chávez quizá no lo entienda, pero este fenómeno corroerá a su país como un cáncer".
En cuanto al aspecto militar, o "terrorista", de las FARC, lo que los desertores entrevistados sostienen es que las autoridades venezolanas no sólo dan protección armada al menos a cuatro campamentos guerrilleros fijos en su país, sino que también hacen la vista gorda a programas de enseñanza que operan dentro de los campamentos para la fabricación de bombas. Rafael -alto, fibroso y de aspecto serio, correspondiendo a la imagen clásica del guerrillero latinoamericano- cuenta cómo él mismo fue adiestrado en Venezuela para participar en una serie de atentados en Bogotá, la capital colombiana. La colaboración se extiende supuestamente a la venta de armamento por las Fuerzas Armadas a las FARC; a proveer a miembros de la guerrilla con cédulas de identidad venezolanas, usando nombres falsos, y a los líderes de las FARC con pasaportes para que puedan viajar a Cuba y Europa; y a dejar que las FARC proporcionen entrenamiento militar a las Fuerzas Bolivarianas de Liberación. Las FBL, conocidas también como los boliches, son una guerrilla creada por el Gobierno de Chávez con el supuesto propósito de defender la patria en caso de invasión norteamericana.
La expresión internacional más visible del terrorismo de las FARC ha sido la práctica de secuestrar a individuos con fines económicos o políticos, como es el caso de la ex candidata a la presidencia colombiana Ingrid Betancourt. Algunas de las fuentes de inteligencia con las que se entrevistó EL PAÍS afirman que tienen información sólida de que las FARC la retienen en territorio venezolano. Rafael, que dijo que estaba a punto de ser nombrado para un puesto de mando importante justo antes de desertar, sostuvo que a principios de año, y quizá después, Betancourt se encontraba en un pueblo fronterizo venezolano llamado Elorza, en el Estado de Apure, bajo la custodia de Germán Briceño Suárez, alias Grannobles, miembro del estado mayor de las FARC y jefe del Frente 10, en el que operaba Rafael. La lógica es que Elorza, donde Grannobles tiene una finca grande y lujosa protegida, según fuentes de inteligencia,por la Guardia Nacional y conocida por los guerrilleros de las FARC como Rancho Grande, está alejado del conflicto militar, lo que reduce las posibilidades de que muriese en un enfrentamiento, lo cual generaría un problema de imagen grave para las FARC, ya que Betancourt es también ciudadana francesa, y el presidente Nicolas Sarkozy se ha esforzado para lograr su liberación.
Rafael, elocuente pero no fanfarrón, reconoció que él mismo no había visto a Betancourt, sino que compañeros guerrilleros se lo habían dicho, y no todas las fuentes consultadas por EL PAÍS concurrían con la tesis de que ella estaba en Venezuela. En lo que sí hubo unanimidad fue en que Grannobles, cuya extradición busca Estados Unidos por narcotráfico y por el asesinato de tres norteamericanos en 1999 en suelo venezolano, maneja la logística narcoguerrillera en Venezuela. También es enlace para operaciones conjuntas con capos de los carteles, uno de los cuales Rafael dijo haber llevado a una reunión en Rancho Grande.
El contacto de Chávez con las FARC, afirmaron las fuentes de inteligencia, se lleva a cabo a través de uno de los siete líderes máximos de las FARC, Iván Márquez, que también tiene una finca en Venezuela y que se comunica con el presidente a través de contactos con los altos mandos de los servicios de inteligencia venezolanos. Como explicó un desertor de las FARC que había ocupado un cargo propagandístico importante en la organización, "Las FARC comparten tres principios bolivarianos con Chávez: la unidad latinoamericana, la lucha antiimperialista y la soberanía nacional. Las coincidencias ideológicas llevan a la convergencia en el plano táctico".
Las ventajas tácticas que emanan de la solidaridad bolivariana logran, según las fuentes, su máximo rendimiento en lo relacionado con la industria multinacional del narcotráfico. Existen diferentes métodos para enviar la cocaína de Colombia a Europa, aunque lo que siempre tienen en común es la colaboración por omisión, o comisión, de las autoridades venezolanas. La ruta más directa es la aérea. Consiste, según fuentes de inteligencia, en enviar avionetas desde pistas en lugares remotos de Colombia a aeródromos venezolanos. Ahí hay dos opciones. O parten las mismas avionetas rumbo a Haití o República Dominicana (una fuente dice que los vuelos no autorizados "sospechosos" se han incrementado de 3 a 15 por semana desde 2006), o la droga se traspasa a aviones que vuelan directamente a países de África occidental, como Guinea-Bissau o Ghana, de donde siguen por vía marítima a Portugal o Galicia, punto de entrada español del área europea de Schengen.
Uno de los guerrilleros desertores entrevistado por EL PAÍS, llamémosle Marcelo, narró el procedimiento para enviar droga en cantidades pequeñas a través de individuos (mulas) que la transportan en sus maletas en aviones comerciales. Marcelo desertó en agosto tras haber estado un año en un campamento venezolano de las FARC en La Uvita, Estado de Apure. Ágil en sus movimientos, menudo y de mente ordenada, sólo militó en la guerrilla de las FARC 15 meses, pero sus jefes le procuraron rápidamente una cédula de identidad venezolana, con lo cual cruzaba la frontera y transitaba por Venezuela sin problemas.
"Una vez", recuerda, "fui al aeropuerto de Bogotá a recoger a un portorriqueño y llevarlo a Venezuela. Él cruzó la frontera conmigo después de convenir un precio con los guardias venezolanos. Lo llevé en carro particular a Caracas y de ahí viajó a España en avión con la droga en la maleta. Llegó sin problemas. Me lo confirmó Pizarro, un mando nuestro con 120 hombres bajo su cargo, que habló con su contacto en España, que se llamaba Dani".
Marcelo participó en "ocho o nueve" misiones de este tipo a lo largo de 12 meses. "Operar en Venezuela es lo más fácil que hay", sostiene. "La guerrilla de las FARC está de lleno allá, y la Guardia Nacional, el Ejército y otros venezolanos con cargos oficiales les ofrecen sus servicios, a cambio de dinero. Nunca hay enfrentamientos entre las FARC y la Guardia o el Ejército". Rafael asegura que participó en varios operativos cuyo fin era enviar la droga por vía marítima desde puertos caribeños. Su rango en las FARC era más alto que el de Marcelo y tuvo más acceso a información confidencial.
"Se recibe la mercancía en la frontera, transportada en camiones", explica Rafael. "Cuando llega el vehículo, la Guardia Nacional venezolana ya lo sabe de antemano, ya están sobornados para que cruce a Venezuela sin problemas. A veces nos dan una escolta. Entonces, yo y otros compañeros nos subimos o al mismo camión con el chófer, o en un carro particular que les acompaña. Hacemos el viaje, de unas 16 horas, hasta Puerto Cabello, sobre el mar al oeste de Caracas. Ahí entra el camión en una gran bodega controlada por venezolanos y gente de las FARC que se encarga de la seguridad. Efectivos de la Armada venezolana se encargan de los controles de aduanas y de la salida de los barcos. Tenían conocimiento de lo que estaba pasando y lo facilitaban todo".
Fuentes de inteligencia que analizan las rutas de salida de Puerto Cabello dijeron que de ahí parten embarcaciones pequeñas hacia Haití o la República Dominicana, desde donde se hace el transbordo a barcos grandes que llevan la droga a Europa, o directamente cruzan el océano a África o Europa en, por ejemplo, pesqueros. Un caso notable fue el del pesquero venezolano Zeus X, que fue interceptado por la Agencia Tributaria española en septiembre, a 1.050 millas de Las Palmas, con seis venezolanos a bordo y un cargamento de 3.200 kilos de cocaína con precio de venta en Europa estimado en 190 millones de euros.
Rafael dijo que no sólo acompañaba a los camiones que viajaban entre la frontera y el mar, sino que una vez permaneció un mes en Puerto Cabello, donde se quedó en un hotel, haciendo trabajos de "seguridad". "Hubo pérdidas de mercancía y robos. Dimos plomo. Murieron muchos, por robo o por traición". Rafael asegura que no tuvo problemas con la policía venezolana, y menos cuando hacía sus viajes de vuelta, cargado de dinero llegado generalmente de España, dijo, a cambio de la droga. "Llevaba maletas grandes llenas de billetes de 500 euros, y se las entregaba a un mando de las FARC del Frente 10 en el lado venezolano de la frontera con Colombia".
El mismo procedimiento lo llevó a cabo utilizando el puerto de Maracaibo, que según las fuentes consultadas por EL PAÍS es "una especie de paraíso" para los narcotraficantes, entre los cuales se encuentra uno de los capos más buscados actualmente por las policías internacionales, Wilber Varela, conocido también como Jabón. "Se instalan en magníficas casas, compran fincas grandes y negocios en quiebra, y se convierten en personajes valiosos para las economías locales venezolanas", dijo una fuente policial. "Venezuela es para estos criminales un seguro de vida". Por eso, cuando la policía colombiana preguntan a sus homólogos venezolanos por el paradero de los capos mafiosos, la respuesta siempre es la misma: "No tenemos nada".
Esta convergencia táctica entre las Fuerzas Armadas venezolanas y las FARC se extiende al terreno militar, al extremo de que hoy, según una fuente de inteligencia especialmente bien informada con la que habló EL PAÍS, la Guardia Nacional tiene retenes colocados alrededor de los campamentos guerrilleros. ¿Para qué? "Para darles protección, lo cual indica que hay conocimiento a muy alto nivel militar venezolano de la estrecha colaboración que tienen sus soldados con las FARC".
No siempre han estado tan claras las cosas. Otro desertor de las FARC, de seudónimo Humberto, recordó cómo, en enero de 2004, casi hubo un grave choque entre el Ejército venezolano y la guerrilla colombiana en una región fronteriza llamada La Guajira. Según Humberto, que operó políticamente en la clandestinidad para las FARC en una importante ciudad colombiana durante cinco años antes de ingresar en la guerrilla como combatiente en 2005, el incidente ocurrió al margen de una reunión política de revolucionarios de varios países latinoamericanos en un campamento de las FARC en Venezuela. Allí estaban destacados unos 150 guerrilleros liderados por el embajador de las FARC en Venezuela, Iván Márquez. "De repente oímos un bombardeo aéreo cerca del campamento y después nos enteramos de que se acercaba una columna del Ejército venezolano", señala. "La tropa llegó al borde del campamento, pero cuando parecía que iba a haber un choque, los comandantes de ambos bandos empezaron a hablar y acabaron bebiendo vodka juntos, celebrando el hecho de que los dos estaban al mando de ejércitos bolivarianos".
Humberto, un ex universitario que había brillado en su juventud por su fervor revolucionario, desertó en octubre de este año en gran parte porque había visto cómo ese tipo de escena festiva, lubricada por el alcohol, había llegado a definir el estilo de vida de algunos altos mandos de las FARC. "Nosotros los guerrilleros de a pie, los milicianos, sufríamos permanentemente por falta de abastecimiento. Caminábamos todo el día y pasábamos hambre. El problema dejaba de ser militar y se convertía en uno de supervivencia básica. Pero en lo que no me dejaba de fijar era en que mientras nosotros sufríamos, los mandos no sólo comían bien, sino que también bebían whisky y se acostaban con mujeres hermosas. Fue una enorme decepción".
Rafael no pareció padecer esos mismos escrúpulos. La ausencia de valoración moral cuando describió sus actividades narcotraficantes lo indicaba. Lo mismo le parecía cumplir con trabajos directamente ligados a su original vocación guerrillera como viajar a Caracas a recoger armamentos que las FARC compraban de las Fuerzas Armadas venezolanas. Ésta es una de las dimensiones tácticas más sistematizadas de la cooperación entre Venezuela y las FARC.
Entre otros casos similares, Rafael relató cómo viajó en coche particular, un Toyota Corolla, con un capitán de la Guardia Nacional llamado Pedro Mendoza, a una base militar grande en las afueras de Caracas llamada Fuerte Tiuna. Entró en la base con el capitán, que le entregó ocho fusiles. Volvieron a la frontera con los fusiles en el maletero del coche. Según Rafael, elementos de la Guardia Nacional también suministraron a las FARC granadas, lanzagranadas y material explosivo de base petrolífera C-4 usado para fabricar bombas.
Una fuente de inteligencia confirmó que estos pequeños movimientos de armas ocurrían a gran escala. "Lo que ocurre es que la droga va de Colombia a Venezuela, y las armas vienen de Venezuela a Colombia. No son cargamentos grandes, sino que hay un flujo pequeño pero constante: 5.000 cartuchos, seis fusiles... Es muy difícil de detectar porque hay muchas pequeñas redecitas, muy bien coordinadas por especialistas de las FARC".
Rafael operaba directamente con estos especialistas, tanto en el tráfico de armas como en el de cocaína, hasta que tomó la decisión de cambiar de vida. La convicción de que su suerte se iba a acabar llegó en agosto de este año. "En junio y julio había recibido cursos en la fabricación de explosivos, junto con efectivos de las milicias de Chávez, de los boliches del FBL. Aprendimos, ahí en un campamento dentro de Venezuela, cómo armar diferentes tipos de minas quiebrapatas y cazabobos, y a armar bombas con C-4 recibido de la Guardia Nacional. También nos enseñaron a detonar bombas de manera controlada usando teléfonos celulares". Le estaban preparando, dijo, para una misión en Bogotá. "Nos dieron fotos de los objetivos. Íbamos a operar junto a dos grupos de las FARC destacados en la capital. Íbamos a poner bombas. Cuando se acercaba la fecha empecé a reflexionar que ya no podía seguir así. Primero, por el peligro de los choques con los elenos, y ahora, la posibilidad real de que me detuvieran -y ya pasé varios años en la cárcel por mi actividad en las FARC- o me mataran las fuerzas de seguridad en Bogotá. A finales de agosto me escapé, y en septiembre me entregué".
Un diplomático europeo que conoce bien la situación general del narcotráfico y la guerrilla en Colombia, y que ha oído el testimonio de Rafael, hizo una comparación entre las actividades de las FARC en Venezuela y una hipotética actividad similar de ETA en un país vecino de España. "Imaginemos que ETA tuviera una escuela de fabricación de bombas en Portugal dentro de campamentos protegidos por la policía portuguesa, y que planeara detonar esas bombas en Madrid. Imaginemos que las autoridades portuguesas dotaran de armamentos a ETA, a cambio de dinero obtenido a través del tráfico de drogas, en el que las autoridades portuguesas también colusionaran. Sería un escándalo de enormes proporciones. Pues eso, en gran escala, es lo que está permitiendo que ocurra hoy el Gobierno de Venezuela".
"La verdad", explica un alto mando policial, "es que si Venezuela hiciera un mínimo esfuerzo para colaborar con la comunidad internacional, la diferencia sería enorme. Podríamos fácilmente recuperar dos toneladas más de cocaína por mes sólo con una pequeña vuelta de tuerca por su parte. No lo hacen porque hay mucha corrupción, pero también, y éste es el motivo más de fondo, por su actitud antiimperialista. 'Si esto les jode a los imperialistas', piensan, '¿cómo les vamos a ayudar?'. La clave es la voluntad política. Y no la hay".
Una lógica similar se extiende, según la fuente de inteligencia de más alto rango entrevistada por EL PAÍS, al tema de los secuestrados de las FARC. "Si Chávez quisiera, podría forzar la liberación de Betancourt mañana mismo, independientemente de si está en Venezuela o Colombia. Les dice a las FARC: 'La entregan o se acaba el juego acá en Venezuela'. La dependencia que se han creado las FARC en Venezuela es de una dimensión tan enorme que no se podrían arriesgar a decirle que no".
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